The lady in the van, la refinada fragancia de la comedia british

The lady in the van, la refinada fragancia de la comedia british

Hay algo de ironía, un poco de caricatura y un mucho de autocrítica en la comedia británica que la hace tan especial. Juega a enfrentar a los extremos sobre el vanidoso mantel de la impecable educación ‘british’. “The lady in the van” coloca a una sucia vagabunda en mitad de un barrio de clase alta para desestabilizar las conciencias de sus vecinos, entre ellos, la del escritor Alan Bennet.

Basada en hechos reales, Alan Bennet comienza recitando una serie de adjetivos muy elegantes y delicados para describir el apestoso hedor que la Señora Shepherd desprende al salir del baño de su casa debido a una urgencia menor. La búsqueda incansable de la palabra poética convierte cualquier pestilencia en la más refinada de las fragancias. En otras palabras, la película juega a evitar llamar las cosas por su nombre en son de la buena educación.

La riqueza de “The lady in the van” es que tiene muchas lecturas. Una de ellas (y la más apasionante) es observar el proceso creativo de un hombre frente a una hoja de papel en blanco. Las dos caras de un escritor: uno prefiere quedarse sentado a escribir la vida y el otro escoge vivirla. Su personalidad dual nos guía sobre los verdaderos pensamientos del protagonista. Él no decide ayudar a la pobre ancianita por compasión sino por aparentar caridad y calmar así su conciencia. Una conciencia que le repite una y otra vez que ha dejado sola a su propia madre en una residencia de la tercera edad mientras da cobijo a una indigente.

La comedia irónica se torna misterio cuando la señora maloliente aparca su furgoneta en el jardín del señor Bennet. La intriga sobre cómo aquella mujer ha llegado a tal situación va en aumento a lo largo de los minutos. Sabemos que algo le atormenta pero desconocemos la razón. Sus comentarios ingeniosos, su imperturbable mala leche y sus movimientos al puro estilo ‘la blasa de José Mota’ termina por ganarse el corazoncito del espectador.

Los tres protagonistas principales: Alan Bennet, la señora Shepherd y la caravana.
Los tres protagonistas principales: Alan Bennet, la señora Shepherd y la caravana.

La mujer de la caravana es Maggie Smith. Los más jóvenes la recordarán por ser la subdirectora del colegio Hogwarts de Harry Potter y sus padres, quizá, por liderar cada semana la serie de televisión “Downton Abbey”. Ya muy lejos quedan los dos Oscars que ganó allá por los años 70. Pasa el tiempo y la actriz sigue estando sensacional.

El mismo Alan Bennet escribe el guión de su propia aventura. Pone en entredicho la impoluta cortesía británica para indagar en las conciencias de sus personajes. Un dardo de autocrítica lanzado hacia la hipocresía de la clase adinerada. Pero no se queda ahí, se atreve a señalar la peligrosidad de la estricta educación católica. Prohibir lo que a uno le gusta hacer por ser pecado origina un sentimiento de culpa perpetuo e incontrolado. Todo ello se resume en el breve diálogo entre los dos protagonistas: “yo soy muy buena conductora”; “ya pero, ¿y si alguien choca con usted?”. Una pregunta que será clave en la historia de la Señora Shepherd.

Mención especial se merece también Alex Jennings por interpretar al escritor de teatro Alan Bennet. La dirección de Nicholas Hytner es clásica y efectiva. La bella fotografía va acompañada de una portentosa banda sonora. La película contiene guiños muy interesantes como el dilema del gato de Schrödinger y la fusión de la ficción con la realidad.

Comedia, intriga y drama encontrarás en “The lady in the van”. Una perla del cine británico que te emocionará. Atrévete a descubrir el secreto que guarda la mujer de la caravana.

The lady in the van: 7,5/10

PD: Todo el mundo guarda un secreto.

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